Este no es mi Atleti
El Atlético no pudo sumar los tres puntos ante el Astana. Tuvo la victoria en sus botas en la última jugada de Carrasco, pero no la materializó. Un punto parece poco bagaje ante el equipo kazajo. El próximo choque será decisivo.

Tropiezo. El Atlético sigue dependiendo de sí mismo para clasificarse en su grupo de Champions. Pero en cuatro partidos jugados ya ha concedido una derrota y un empate, algo a lo que no estábamos acostumbrados. Será por eso por lo que un punto ante el Astana parece poco. Muy poco. Cierto es que el rival kazajo en su estadio es otro, que juega con el ardor y el orgullo que los equipos pequeños ofrecen en su feudo, que el partido se jugó en césped artificial y que el viaje también ha podido hacer mella. Por eso tampoco hay que dramatizar. Nada está perdido, ni mucho menos. Y el Atlético de Simeone ha salido de situaciones peores, de momentos comprometidos de verdad. Pero un equipo que quiere volver a ser protagonista en la Liga de Campeones tiene que intentar algo más. Sólo en la recta final el Atlético dio la impresión de poder ganar el encuentro. Y ante un rival, en teoría inferior, parece que siempre se pide algo más.
El juego. Después de ganar al Valencia, ofreciendo un partido muy serio y con fases de buen fútbol, el Atlético ha jugado dos partidos donde no ha jugado bien y ante equipos con menos nivel que el madrileño. No se ha llegado ni a un tercio de la temporada y queda todo por delante. El Atlético rinde bien ante rivales de entidad, donde hay que dar el máximo, pero a veces queda la sensación de que en algunas fases se deja llevar ante equipos inferiores. Y hay futbolistas que piden oportunidades, pero luego no las aprovechan. Eso pasó, por ejemplo, con Saúl ayer. Este mismo grupo ha propiciado que las exigencias sean cada vez mayores.
Simeone. El técnico argentino cumplió su partido número 45 dirigiendo al conjunto madrileño en competiciones europeas e igualó a Luis Aragonés como el técnico que más encuentros ha entrenado al Atlético en Europa. No pudo hacerlo con un triunfo como le hubiese gustado a él, pero el Cholo es un ganador y ya está pensando en el choque ante el Galatasaray. Vencer al conjunto turco es clave para conseguir el pase. La cara de Simeone después del partido ponía de manifiesto que este tropiezo no entraba en los planes rojiblancos.
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Griezmann. Desde su golazo ante la Real Sociedad el pasado 18 de octubre, el francés no ha vuelto a ver portería. Cuatro encuentros (Astana, Valencia, Deportivo y Astana) sin marcar un gol. Y eso es mucho tiempo para un futbolista de su categoría. Griezmann apenas intervino ayer en el juego ofensivo de su equipo. Si el Atlético quiere estar arriba en Liga y en Champions, Griezmann tiene que aportar mucho más. En el otro lado de la balanza está Carrasco, quien le da otro aire al equipo. Su velocidad, su desborde y sus ganas hacen que el Atlético sea otro. Con todo, quedan dos partidos y la intención es ganar los dos. El Atlético aún no ha dicho la última palabra en esta Champions, aunque hoy nos pueda el pesimismo.
Sporting. Antes del nuevo parón por los partidos de las selecciones nacionales llega el encuentro ante el Sporting, que sirve como homenaje a las peñas del Atlético. Se vivirá una nueva fiesta en el Calderón y un nuevo lleno (el cuarto del ejercicio, tras los de Barcelona, Real Madrid y Valencia). Es de esperar que se vea otro Atlético, un conjunto más ambicioso que el que jugó en A Coruña y en Astana. Hay algunas veces que pienso que éste no es mi Atleti, que me lo han cambiado. Espero que el domingo vuelva mi Atleti.



