Currobetis sí, pero no siempre

Noticias relacionadas
Ahora que algún advenedizo se quiere arrogar el término Currobetis habrá que contar de nuevo qué persona mezcló por vez primera el arte ciclotímico del Faraón de Camas con el Betis. Va para medio siglo ya desde que en 1966 al cronista Emilio Vara le diera por acuñar un término que no se oxida aunque pasen los años, para disfrute de esa Sevilla rancia de palabra complicada y gañote fácil, la misma que aunque se diga bética parece querer muy mal a su club... Y para desgracia del que de verdad le duele lo que ocurra en La Palmera.
Alguien normal disfruta con que su equipo lo borde un día y haga el ridículo al siguiente? Al bético que se arruina por un abono le gustaría ganar siempre 5-0, no que el petardazo le aceche a la vuelta de la esquina como volvió a ocurrir ante el Espanyol. Le encantaría a ese aficionado que su Betis escribiera una historia de victorias y de títulos, más que de algún episodio épico rodeado de lágrimas. Y todo, por culpa de una dirigencia que se excusa y hasta se extasía con el CurroBetis, ese “qué le vamos a hacer si llevamos en los genes lo de perder más que ganar”. Las leyendas agrias saben bien sólo cuando aliñan un trozo muy grande de dulce felicidad.



