Más que una victoria
El Atlético ganó con relativa comodidad en un feudo complicado como el del Galatasaray. Lo hizo con dos tantos de Griezmann y luego jugó el partido que más le convino. Los rojiblancos se llevaron los tres puntos y ofrecieron buena imagen.

Sin dudas. Había curiosidad y cierto morbo por ver qué Atlético jugaría ante el Galatasaray, el que se impuso brillantemente al Sevilla o el que ofreció una imagen bastante discreta ante el Barcelona. Simeone introdujo cambios en el once inicial y el conjunto rojiblanco volvió a ser ese equipo serio y competitivo de siempre. Ni presión ambiental ni recaditos de Arda al técnico local... Si el Atleti se pone el mono de faena, es un equipo muy complicado de vencer. Y en Champions lo hizo, sabedor de que aquí no puede cometer errores. La temporada pasada lo hizo en el primer encuentro y luego tuvo que emplearse a fondo para pasar la fase de grupos. En esta ocasión el Atlético no quiso sorpresas y ganó porque quiso hacerlo desde el principio, porque salió con fe y con determinación para ello. Ante el Barcelona faltó eso, cosa rara en los de Simeone.
Griezmann. El francés no jugó un buen encuentro ante el conjunto azulgrana. Se esperaba mucho de él en ese choque liguero y Griezmann apenas apareció. Ayer fue distinto. En Estambul el francés volvió a reivindicarse como lo que es, un jugador excepcional. Anotó dos goles, hizo su noveno doblete con la camiseta rojiblanca, el primero en competición europea. Griezmann ya lleva tres tantos esta temporada, pues marcó en la primera jornada de Liga ante Las Palmas. Si el galo muestra toda su calidad, el Atleti tiene mucho ganado.
A Milán. Dos veces ya había jugado el Atlético ante el Galatasaray en su campo y en las dos venció. Sufriendo. En una ocasión lo hizo con un gol de Salcedo en la prórroga, con los Luis, Gárate, Adelardo, Ovejero y compañía como protagonistas. En otra con un tanto de Forlán en el minuto 90. En el equipo estaban los Reyes, Simao, Agüero y demás compañeros. En las dos veces el Atlético jugó la final de la competición que participó: Copa de Europa y Europa League, trofeo que terminó ganando. Vencer en el feudo del Galatasaray ‘asegura’ llegar a la final, escribí el otro día. Eso quisieran los jugadores rojiblancos. Y por ello empezaron a luchar desde ayer. Si muestran en todos los encuentros la imagen de ayer, lo tendrán más fácil. De momento, el Atlético logró olvidar la imagen ofrecida ante el Barcelona, además de lograr tres puntos muy importantes en el que se supone es la salida más complicada de las tres que tiene en esta fase de grupos.
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Solidez. Si en el primer tiempo el Atlético fue muy superior, en el segundo ofreció una imagen de conjunto sólido y dominador de la situación. Ya nos hemos acostumbrado a ver al Atlético tener ese sello propio y esa personalidad en Europa. Eso que ha costado tanto lograr es lo que mostró el equipo cuando el Galatarasay arriesgó y se fue decidido a buscar el gol. Oficio, temple, seguridad en sí mismo... El equipo del Cholo quiere ser protagonista otra vez en la Champions y ayer dio una primera muestra de que este año va otra vez en serio.
Eibar. El Atlético visita Ipurua este sábado en la vuelta al campeonato liguero. La pasada temporada ganó con relativa facilidad. Pero todos saben dentro del conjunto madrileño que no es un feudo para relajarse. El camino ya lo mostró el equipo rojiblanco en Estambul, en un estadio caliente y en un partido de Champions. Simplemente siendo él mismo. Simplemente luchando cada balón como si el de ayer fuera el último partido. Por los tres puntos, por borrar la anterior imagen, por la moral que adquiere el equipo, el 0-2 es más que una victoria.



