Jaume salvó; Paco remató

El Valencia logró su primera victoria en Liga por el buen hacer de su portero y el acierto de su delantero. Jaume Domenech, un chaval que en noviembre cumplirá 25 años y que ni tan siquiera había jugado en Segunda, debutó ayer en Primera e hizo honor al apodo que le pusieron de niño: el Gato de Almenara, localidad castellonense donde también nació Forment, delantero blanquinegro en la década de los 70 y descubridor del guardameta. Jaume, que de niño ‘robaba’ los guantes de ciclista de su padre porque en su casa no gustaba que jugara de portero y no le querían comprar unos para ello, dejó ayer en nada el ímpetu del Sporting, un equipo que quizás no mereció perder, aunque tampoco el de Nuno.

El Valencia toma aire y cierto impulso con los tres puntos que sumó en El Molinón. Los logró gracias al don e instinto de Alcácer, antaño Paquito, hoy ya Don Paco. Dio la sensación que éste no lo celebró, aunque se apresuró a decir que si no lo hizo de forma notoria fue porque buscó con la mirada al árbitro por si éste hubiera pitado fuera de juego. Aceptamos pulpo, que bastante revueltas bajaban las aguas por Mestalla como para abrir nuevos canales a cuatro días de la visita del Zenit.