La vergonzosa e inaceptable actitud de Álvaro Muñiz
Todavía no doy crédito. He tenido que leer un par de veces el mensaje que Álvaro Muñiz ha hecho público para aceptar que esas líneas eran realidad. El organizador del Rally de A Coruña que ha costado la vida a siete personas se explica… para no decir nada. Bueno sí, para lamentarse por lo evidente y atacar a quienes se han cuestionado si lo que ocurrió ese sábado trágico pudo evitarse. Ni una justificación, ni una responsabilidad, ni un argumento coherente… Tan sólo palabrería vacía y recursos tan denigrantes como referirse a Jules Bianchi en su cruzada contra las federaciones. Ése ha sido el objetivo de este piloto metido a organizador, crear dos bandos para intentar posicionarse en el lado de los buenos.
Afirmar que el automovilismo está por encima de todo cuando siete familias aún lloran a los suyos es indignante; pretender enfrentar a la Prensa con los aficionados para cubrir con una cortina de humo lo verdaderamente importante califica por sí mismo a este personaje; limitarse a la demagogia del dolor, los agradecimientos y el ánimo sólo oculta el discurso necio de quien prefiere no enfrentarse a la verdad. No será él, desde luego, quien señale a los culpables. Lo hará la justicia, mal que le pese. Aunque antes de todo eso, su conciencia ya debería haberle impedido difundir semejante tropelía. Que siga buscando aliados, los jueces buscarán responsables.




