El día que se ganó la renovación

Clemente Garrido
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Hace un año, Sergio Álvarez estaba con pie y medio fuera del Celta. Era el suplente de Yoel, acababa contrato y la dirección deportiva no tenía pensado renovarle. La pronta salvación provocó que Luis Enrique le premiara con la titularidad en los tres últimos partidos de Liga. El meta, empedernido nadador a contracorriente, no se tomó esos tres encuentros como un regalo, sino como una oportunidad para ganarse el jornal. Y así lo hizo. Se lució con tres partidazos y se ganó la renovación. Para el recuerdo quedarán una antológica parada en Pamplona (parecida a la mítica de Casillas contra Perotti) y su exhibición contra el Real Madrid.

Un año después, la vida le sonríe a Sergio. Es el portero titular del Celta y está completando una temporada espectacular. Ya ha desquiciado a las delanteras de Atleti y Barcelona. Ahora pretende repetir ante los blancos. Su actuación será clave para que el Celta triunfe esta noche y se acerque aún más al sueño de Europa. Enfrente tendrá a su gran ídolo, Iker Casillas. Esta semana reconoció que medirse a él era un sueño cumplido. Y eso que hace unos meses estaba desahuciado. El fútbol siempre te ofrece revancha...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados