Guinea Ecuatorial clama por el gol anulado a Nsue

Indignación total en Guinea Ecuatorial. Afición, ministros, viceministros, directores generales y todos aquellos que estuvieron, presenciaron y sufrieron sudores, hedores ajenos y sofocos bajo un sol de justicia en el estadio de Bata, donde se disputó el pasado sábado el Guinea Ecuatorial-Congo Brazzaville, andan todavía enfadados con el trencilla del partido que, como ya saben sus señorías, acabó en tablas.

En el fondo, se teme que después de que el novio, o sea, Guinea Ecuatorial, haya dotado espléndidamente a la novia (llámese CAN 2015) y que los suegros y otros parientes hayan echado la casa por la ventana, sin reparar en ostentosos y carísimos gastos, la bella novia se fugue al final con un zarrapastroso. ¡Sería el colmo!

Así las cosas, la autoridad competente inició los movimientos orquestales en la oscuridad para conseguir en los despachos lo que el árbitro restó a los anfitriones: un gol que afición, ministros y todo quisque consideró legal (anulado a Nsue por fuera de juego). Por ello, la Federación guineanoecuatorial envió una carta de protesta a las autoridades según la que “la anulación forma parte de una acción planeada para complicar el pase del Nzalang Nacional a cuartos de final. Se trata de una injusticia y, posiblemente, una acción predeterminada de los árbitros. No es la primera vez que este comportamiento afecta al equipo nacional de Guinea”.

Issa Hayatou, el hábil muñidor camerunés que logró endosar el CAN 2015 a Guinea Ecuatorial tras el rechazo de Marruecos, está entre la espada y la pared, pues más de uno piensa que está en la obligación de echar una mano al novio: o eso, o que devuelva la dote y los regalos a la novia.