Desde la Tri

Los goles también se lloran

Chicharito, Márquez o Guardado son los resucitados.

Actualizado a

La selección mexicana se ha clasificado, con la de Brasil, seis veces consecutivas para la segunda fase de las Copas del Mundo. De Estados Unidos 1994 hasta la fecha es lo mínimo que ha logrado, pero también el tope que no ha podido superar. La diferencia de este México al de las otras ocasiones es que ha sido consistente. Sus actuaciones tienen un estándar de concentración, colectividad, solidaridad y auto confianza que no habían mostrado en tres partidos al hilo como los de ahora en los que, por cierto, siempre ha repetido alineación. En este grupo, a falta de un Messi o un Cristiano, opera el coro. Hay quien puede hacer un solo en determinado momento, pero la fuerza del equipo está en la suma individual que logra las notas más altas en los momentos más difíciles.

No sólo el lunes se convirtió en domingo gracias al triunfo del Tri en Recife contra Croacia. Quienes estamos en Brasil nos preguntamos si alguien será capaz de evitar la fiesta en México. Si alguien podrá trabajar o estudiar sin escribir todo con tinta verde: el verdadero color del equipo, por mucho que la mercadotecnia lo haya maquillado de rojo con una combinación tan difícil de entender como la de una caja fuerte. Este equipo está lleno de resucitados que al volver a la vida lloran sus goles. Chicharito con una campaña de pesadilla fue quien lo hizo más evidente. Rafael Márquez, que parecía listo para su velatorio futbolístico cuando se fue a la MLS y perdió forma, recuperó su lugar como mariscal y con su gol a Croacia ya ha marcado en tres Mundiales diferentes. Y también Andrés Guardado, con un año que le condenaba como prescindible, colaboró con uno de los tres zarpazos que dejaron en silencio a una Croacia demasiado osada en la conferencia de prensa previa al partido y lo suficientemente pendenciera en el campo de juego.

Noticias relacionadas

Ahora México no es favorito contra Holanda. Nunca lo sería. Pero posee una fuerza interna, una maquinaria tan ajustada, un entrenador tan audaz, que estará metiéndole en la cabeza a sus jugadores que sí se puede. Todo México, como sus jugadores, llora cada gol con la fuerza de la victoria que esta vez parece menos imposible que siempre.

Francisco J. González es vicepresidente de contenidos de Estadio TV de México y presentador del programa Pasión en TDN Sports.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados