Todo es fabuloso
La felicidad embarga al Bernabéu. Goleada al Villarreal. Modric vitoreado. Bale goleando en su regreso. Benzema alcanzando a Ronaldo. Y Jesé, un genio anda suelto, poniendo patas arriba el estadio. Y encima líderes. ¡Qué gozada!


La perfección. Dicen que no existe, pero si el Madrid de Ancelotti mantiene su actual curva ascendente, fijo que la alcanzará. De momento, ayer durmió líder. Nadie le ha regalado nada. Cualquier equipo del mundo se quedaría tocado si le faltase el Balón de Oro. Sin Cristiano, es normal que cualquier montaña parezca más difícil de escalar. Pero este equipo tiene unos anclajes tan firmes que ahora mismo no hay quien le eche un lazo. Ves a Modric y te parece estar asistiendo a la explosión del centrocampista perfecto: control de juego, pase, colocación, recuperación y liderazgo. Mueves el zoom de la cámara y te detienes en Jesé. Ahí se lía la mundial. Me parece ver una mezcla hecha por ordenador con Butragueño, Raúl y Cristiano. Un extremo-delantero deslumbrante. Un chaval que pide paso a base de acciones que se salen de ojo. Su gol fue de la misma escuela que el del derbi. Toquecito sutil a un costado del arco, para recordarnos que las porterías tienen más de siete metros de ancho. Y, encima, el chico recuperó ocho balones. Máquina total. Canterano deluxe. Carne de Selección. Es un encantador de balones. Un chico que mete goles como churros, que diseña acciones que sentencian los tres puntos (perfecto en su interpretación del contraataque del 4-2) y un referente para las nuevas generaciones que anoche casi llenaron el Bernabéu...
Villarreal, OK. Que los cuatro goles no quiten mérito al Submarino Amarillo de Marcelino, un espléndido entrenador. El asturiano no tiene la culpa de que Dorado habilitase de forma infantil a Bale en el 1-0. Los castellonenses durmieron en el Hotel Palace y no me parece exagerado. Su fútbol es de cinco estrellas. De hecho, los golazos de Mario (Alfredo Matilla ya nos lo profetizaba ayer en AS) y de Giovani son dignos de un equipo grande. Pero delante de este Madrid, poco se puede hacer...
Factor Bale. Es la luz intermitente más potente del planeta. Aparece poco, pero cuando lo hace es para meter un gol o para dar otro. Su compatriota y tocayo Christian Bale recibió en su día un Oscar de la Academia como Mejor Actor de Reparto por The Fighter (El Luchador). Pues Gareth aspira a serlo algún día en este Madrid en el que Cristiano seguirá siendo, que nadie lo dude, el imán del éxito. La cuestión es qué pasará cuando el crack portugués regrese a la Liga en el decisivo derbi del 2 de marzo en el Calderón. El peso de su precio inclina la balanza a favor de Bale, pero el peso de su fútbol adolescente desatado a lo bestia lo gana Jesé. Interesante debate.
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Se busca un ‘3’. La espalda de Marcelo le tumbó del partido en la primera curva. Coentrao salió al campo más frío que un cubito de hielo. También se rompió. Arbeloa, siempre al servicio de la causa y mentalmente al 100%, resolvió el problema jugando de lateral izquierdo. Carvajal y él serán los carrileros el martes en el derbi copero. Me fío de los dos. No problem.
¡Líderes! El Madrid cerró el saturday night con el subidón de irse a la cama líder. Mi admirado Almería dio una lección al Atleti y le desnudó. Veinte meses hemos tenido que esperar para contemplar al Madrid en la cumbre, ese terreno que nunca debió abandonar. Hay que ver lo que hace hoy el Barça. Se muestran optimistas mis amigos de las peñas de Almansa (tierra de Don Santiago Bernabéu), Calasparra, Goyo Benito de Puente del Arzobispo, Ermua y Llucena del Cid. ¡LÍDERES!



