Jesé+Ibai+Ayza= 1-1
Pudo ser un gran día para el Madrid, pero entre un cañonazo formidable de Ibai y un capricho vedettista de Ayza, el Athletic arañó un empate que sólo sirve de verdad a los de Valverde. Ancelotti tampoco tuvo su noche en el nuevo San Mamés...


Un punto de sutura. Antes del fin de semana, sacar un punto del nuevo San Mamés hasta se podía haber visto con un perfil aceptable para el madridismo en vista de que era, junto a la del Calderón (2 de marzo), la salida más complicada que le quedaba en lo que resta de Liga al equipo de Ancelotti. Pero después del batacazo del Barça ante el Valencia y del 0-1 que llegó a firmar Jesé, las tablas saben a cuerno quemado y a oportunidad desperdiciada para haber dado un puñetazo en la mesa del Campeonato. Para mí hay tres ‘culpables’: 1) Ayza, que se cargó el tramo final del partido sacándose de la chistera la roja a Cristiano. 2) Ibai, que fue un cañón desde que saltó al campo y firmó un golazo de bandera. Y 3) Ancelotti, por empeñarse en hacer cambios tras la roja a Cristiano que sólo buscaban perder tiempo y amarrar el 1-1. Míster, en el espíritu heroico y épico del Madrid eso no encaja. Si hay que morir, se muere de pie y yendo a por todas. Con diez o con nueve, me da igual...
Ayza, ya te vale. El valenciano quería su cuota de gloria y en San Mamés la ocasión se le puso a huevo. Gurpegui se encaró con Cristiano y le empujó en el pecho, el portugués reaccionó y le puso la mano a la altura del pelo, como queriendo agarrárselo sin conseguirlo. Gurpegui se dejó caer como si le hubiesen agredido. Se monta la tángana. Ahí aparece Iturraspe, que le lanza un cabezazo a Cristiano (Ayza falseó el acta y disfrazó el cabezazo con esta expresión light “encararse con un contrario empujándole...”). Al final, Ayza oye por su pinganillo a su linier, que a 40 metros debe tener mejor vista que él a tres... A Ayza le moló echar a Cristiano. Eso debe fardar mucho en sus cenáculos de amiguetes, en los que calculo no habrá muchos madridistas. Me pregunto cuántas acciones como la de Cristiano (que era merecedora de amarilla) habrá hecho esta temporada Diego Costa sin recibir semejante castigo. Además, si al menos hubiera echado a Iturraspe habría asumido que castigaba cualquier brote de bronquismo. Pero no. Se trataba de echar a Cristiano y asegurarte portadas, late-night televisivos y miles de mensajes en su móvil (de solidaridad y de reprobación). Seguro que hoy no sale Sánchez Arminio diciendo que él no lo hubiera expulsado ni asegurando que Ayza debe tener problemas familiares... Así de sesgado es el criterio del arbitraje español. El propio Urizar, el árbitro de AS, define así a Ayza en nuestra guía de la Liga: “No experimenta mejora en su arbitraje, se ha estancado. Muchos penaltis no señalados. Apático. Creo que ha cumplido su ciclo”. No añadiré nada más.
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Valverde, bien. Lo cortés no quita lo valiente. El Athletic fue un torbellino en la primera parte y descuartizó el 4-3-3 de Ancelotti, que anoche sufrió sus primeras fisuras tras un arranque de año inmejorable. Valverde es un gran técnico y se nota su mano en este Athletic. Aún así, el golazo de Jesé (tras la generosa asistencia de Cristiano) puso el partido perfecto para los blancos, pero apareció Ibai y todo cambió. El bilbaíno fue un torrente y puso las tablas con un remate perfecto. Un directo a la mandíbula que frenó en seco el récord de imbatibilidad.
Reflexión. Veamos la botella medio llena. El Madrid igualó al Barça y sigue dependiendo de sí mismo. Si gana al Atleti en el derbi liguero del 2 de marzo, tendrá la Liga a mano. La festejaría desde ahí arriba Paco Pepe Aguilar Tremoya, el socio nº256 del Real Madrid. In Memoriam.



