La cuesta de enero tradicional
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Es la asignatura pendiente del Cholo. Cuando iban ganando ayer al Sevilla y el Atlético era líder el Calderón se cayó. Todos sus seguidores tenían el mosqueo metido en el cuerpo. El sentimiento de que tarde o temprano podía romperse la fiesta flotaba en el Calderón. Ese pupas que persigue a los colchoneros fue ayer el peor de sus fantasmas. Se empató por errores propios en el segundo tiempo y una actuación arbitral que vio un claro penalti en el área de Courtois, pero antes miró a otro lado cuando Raúl García sufrió lo mismo en los dominios de Beto. Pese a ello, el Atleti volvió a sumar un punto. Siguió sin perder y lo que está claro es que no hay bajón físico sino que los rivales ya salen con mucho respeto y piensan más en no perder que en ganar.
Gabi volvió a estar ayer en Capitán con mayúsculas. Koke y Arda desaparecieron y el mediocentro se tuvo que echar el equipo a las espaldas. Villa perdió su gafe ante el gol y Diego Costa sigue regañado con el mismo. Es la cuesta de enero tradicional en los colchoneros. Les pasa a todos y mejor que pase ahora que no en el mes de mayo, en la hora de la verdad. No entendí los cambios de Simeone y en especial lo de sacar a Sosa a falta de menos de cinco minutos. También se puede discrepar con algunas de sus decisiones. El Sevilla dio con la medicina adecuada para ponerles un partido más que complicado. Y el Atlético no pudo darse el homenaje que esperaba. No hay que agobiarse ya que el curso colchonero sigue siendo de sobresaliente.




