Teixeira II no se quiso complicar la vida
En la primera parte, Teixeira Vitienes II, José Antonio, no tuvo nada que arbitrar. Con alguna salvedad, como los contactos clásicos de un partido de fútbol. En esa primera mitad, sólo tuvo que sacar dos tarjetas. La primera de ellas a Modric por reiteración de faltas que acabaron en agarrón, que fue correcta, y la segunda en el 35’ por una mano clara de Fuentes. Comentar también que acertó en no sacar tarjeta amarilla a Cristiano cuando intentó rematar de espaldas en el área y le dio en el pecho a un defensa del Espanyol. Cristiano no podía ver de ninguna manera a ese defensa. Quizá cometió su único error en la primera parte en una jugada que fue protestada por el Espanyol, una sucedida al borde del área de Pepe con Córdoba. Hay una posible falta que no señaló y que a mi entender existió.
La segunda parte transcurrió por los mismos derroteros de deportividad y sin jugadas dudosas que analizar. Hasta el punto de que en el minuto 79 tenemos que discutir que no le sacara la segunda tarjeta amarilla a Modric. En otras circunstancias seguro que se la hubiera mostrado, pero creo que acertó dado que el encuentro transcurría como cualquier árbitro desea. No era para calentarlo y estropearlo con una nueva amonestación que hubiera supuesto la expulsión del croata.
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En esta segunda parte sacó otras dos tarjetas, a Torje por una zancadilla y a Córdoba por entrar en plancha a Sergio Ramos, aunque creo que esa última pudo haberla evitado porque los dos jugadores entran al mismo tiempo.
En resumen, fue un partido bueno para cualquier colegiado y Teixeira lo finiquitó con un buen arbitraje y con una excelente condición física.




