Como un campeón
El resultado no fue el deseado por todos los atléticos, pero el Calderón se volcó con el esfuerzo de sus jugadores. Los de Simeone completaron una vuelta mágica en su estadio, sumando nueva victorias y únicamente este empate.


Orgullo. Al final del partido la afición rojiblanca aplaudió a rabiar a los suyos. No era para menos. Esos aplausos son el mejor termómetro y sirven para explicar cómo se siente la hinchada del Atlético con este equipo. Aplausos y cánticos para agradecer esa entrega, esa intensidad, esa defensa de esos colores. No importa que los del Cholo no pudieran ganarle al Barça. Importan las sensaciones, los momentos, las emociones... Y la gente se marchó ayer feliz del campo, consciente de que ni Messi ni Neymar ni Alexis ni Pedro ni Cesc habían podido derrotar a los rojiblancos. Un par de ocasiones fue todo lo que el conjunto azulgrana pudo hacer ante Courtois. En tres partidos jugados esta campaña el Barça no ha ganado al Atleti. Lo digo a modo de recordatorio.
A cero. Suerte la que tiene Martino de tener una plantilla con estos futbolistas, forjada a golpe de talonario. Los ricos son así. El Barcelona se puede permitir el lujo de gastarse cada verano una millonada en busca de los que considera los mejores. Igual que el Madrid. Y si algo no funciona, vuelta a empezar, millones y millones sobre la mesa y a fichar. El Atleti es otra cosa, por eso es algo más que un club, es luchar contra las adversidades, contra los todopoderosos, sin tantos recursos ni dinero. El Atleti es pasión, es corazón, es nervio... No sé si estas cosas las pueden entender los ricos.
Una muralla. Martino podría haber dejado a Messi y a Neymar los primeros cuarenta y cinco minutos con el Atleti. Me hubiese gustado ver qué hubiera pasado. Lo digo de broma y con la boca pequeña porque no cambiamos a ninguno de los nuestros por ninguno del Barcelona. En el Barcelona los que entraron al campo como revulsivos fueron estos dos cracks y el Cholo contó con García y Rodríguez. Muy nuestro. Por eso queremos a rabiar a Raúl y al Cebolla, porque cada vez que salen se dejan el alma. Ellos y el resto de la plantilla. El arsenal ofensivo azulgrana no intimidó a nadie.
Noticias relacionadas
El Calderón. Y si en el campo el Atleti es un campeón, lo de la grada no tiene nombre. El Calderón estuvo abarrotado y el ambiente fue el de las grandes ocasiones. Llegaron aficionados de peñas de toda España y de fuera, de Alemania, de Bélgica... Gente que lo deja todo por su equipo. Como mi amigo Mario y su novia Virginia que se desplazaron desde Navales (Salamanca) y seguro que vivieron una noche inolvidable. El público se entregó a los suyos, como corresponde a la afición número uno. Por eso esta hinchada tiene fama de ser la mejor del país. Y no sólo ahora, en momentos buenos. En los malos fue aún mejor. El martes, ante el Valencia, en un partido sin tanto ruido mediático, hay que apoyar de igual manera. Este Atleti quiere hacer historia y merece la pena ayudarle cuantas veces haga falta.
La clasificación. El empate deja al Atleti en lo alto de la tabla, con los mismos puntos que el Barça. Y ya se ha jugado la mitad de Liga. Lo digo por los que decían al principio, en la jornada seis, en la diez y en la doce, y en la siguiente, que el equipo no aguantaría ahí arriba. Peor para ellos. Los todopoderosos son así. Los pobres se tienen que ganar cada día el respeto de los demás. Con trabajo y lucha. Como lo hace el Atleti. Y como lo hará hasta el final de Liga en las 19 jornadas que restan. El mejor Barcelona de muchos años y con más recursos que nunca sabe que no podrá dormirse ni un segundo si quiere quitarse de encima a este Atleti que para todos sus aficionados ya es campeón.



