Temas del día

El inquietante misterio del trasero y otros códigos secretos

El inquietante misterio del trasero y otros códigos secretos

Un culo al fondo. El domingo pasado, tras ganar el último partido del año en Getafe, Tello se hizo una foto con Pedro, el innegable héroe del partido en el que ambos posaban sonrientes con el balón que se había quedado el canario tras conseguir su primer triplete. Pero lo curioso de la foto estaba en segundo plano, al fondo, donde se podía ver con total nitidez un hombre desnudo de espaldas. De nuevo los propios jugadores, esos que aprueban y alimentan cualquier medida para bunquerizar los vestuarios y ahuyentar la molesta presencia de los periodistas en los espacios comunes, se pegaban un tiro en un pie.

Concurso. Evidentemente, el cachondeo consiguiente en las Redes Sociales no se hizo esperar. Las especulaciones sobre quién era el dueño del trasero se dispararon y se alimentaron desde el propio vestuario del Barça. Piqué incluso dio un abanico de cuatro nombres abriendo un concurso a la audiencia. Cuatro que se quedaban en tres porque uno de los que escribió, el de Alex Song, se descartaba por obvios motivos de pigmentación epidérmica. Quedaba entre Pepe Costa, Altimira y Pinto.

Mensajes cifrados. Puede que la presencia de ese culo ahí en segundo plano no fuera casual y que respondiera a un código. Que llevara implícito un mensaje. De hecho, tantas fotos de vestuario de jugadores en paños menores realizando diversos gestos con los dedos marcando cifras o letras del alfabeto de los sordomudos también pueden obedecer a un sistema de comunicación que utiliza un código desconocido para los mortales. Seguro que, como en Homeland, están lanzando un mensaje que alguien recibe y pone cara de satisfacción.

Felicitaciones. Lo más probable es que esas coreografías retratadas sean felicitaciones de Navidad. Las tradicionales, los Christmas de toda la vida han quedado obsoletos. Este año, después del celebérrimo Morry Chrismas de Sergio Ramos, nuestros futbolistas han sido conservadores.

Estilos diversos. El muestrario de felicitaciones osciló entre la austeridad de Romario que se limitó a poner “Feliz Navidad” a la tarjeta cursilona con un Papá Noel deseando buenos deseos de Kluivert. La más personal, la de Modric, que se hizo una foto con sus hijos en la Gruta de Santa Claus. Sin códigos secretos.

Comentarios

Comentarios no disponibles