Los futbolistas empiezan a desactivar a la prensa rosa a golpe de Twitter

Problema nuevo. Hubo un tiempo en el que de la información deportiva se ocupaban los periodistas deportivos. Eso era cuando los héroes deportivos eran únicamente eso. Figuras del deporte. Ahora, que son ya personajes de relevancia social y que son conocidos en todas las mesas camilla del país, las ruedas de prensa tras los entrenamientos, las llegadas de los equipos tras sus viajes e incluso las actividades vacacionales de los jugadores han pasado a ser caladero de pesca de los periodistas que hasta hace poco se ocupaban de folclóricas, realeza y allegados, carne de telebasura y otros desocupados varios. Y ahí perdimos todos. Se presentó un problema nuevo para los jugadores y para los medios tradicionales.
Solución nueva. Ante el acoso que sufrían los deportistas por parte de esos informadores que en buena lid viven para sacar a la luz la última novia, el nuevo retoño o los momentos de relax con los amigos, fueron los jugadores (o sus asesores) los que les dieron la clave para desactivar las persecuciones a las que eran sometidos: El buen uso de las Redes Sociales. Jaque mate.
Noticias relacionadas
De Piqué a Xabi Alonso. Conscientes de que una foto en exclusiva de Piqué besando a Shakira se pagaría muy bien o de que la imagen de la hija de Xabi Alonso sería muy cotizada entre algunos medios, los jugadores han tomado el Twitter y han decidido compartir esos momentos con todo el mundo. Desde que Piqué, tras sufrir persecuciones en coche y guardias de fotógrafos en la puerta de su domicilio, decidió colgar en su cuenta de Twitter una foto con Shakira (y “el de los cuadros”, no lo olvidemos) y Alonso decidió colgar la foto de su hija recién nacida en su cuenta, las persecuciones cesaron. ¿De qué sirve acosar a un famoso por una foto que él mismo va a proporcionar a todo el mundo?
El último ejemplo. Reflexionando sobre esto y sin saber cómo diantres acabar la pieza que ahora escribo recibo la llamada de un paparazzi que no se identifica y que trata de vender a este diario unas fotos del doble de Neymar en un anuncio de calzoncillos fumando. “No es Neymar, pero parece él”. Me dice que en Italia esta foto es la “bomba” y que hay diarios interesados. Pues vale. Todo muy profesional. Lo que me extraña es que Neymar no hubiera colgado la foto en su Instagram. Es un pardillo.



