Perdonar y luego regalar: mala receta

Javier Lekuona
Colaborador de As
Licenciado Periodismo Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en Radio El País, Gaur Express, SER Miranda, SER Vitoria y Canal Gasteiz Televisión, como colaborador
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Natxo González está realizando una gran labor al frente del Alavés durante estos dos años, pero, ahora mismo, los resultados le dan la espalda. Fallos defensivos puntuales están condenando a un equipo que, paradójicamente, lo que mejor hace es atacar y marcar goles, algo que se cotiza a precio de oro en el fútbol actual. La defensa es cuestión de todo el equipo, no sólo de la línea de zagueros. Convendría perder menos balones en demarcaciones comprometidas y saber replegarse con más solidez para conseguir un juego más solvente. El portero Goitia no ha cometido errores clamorosos pero tampoco está teniendo la efectividad que se le vio el año pasado en el Mirandés.

El perfil de los centrales es muy similar. Son hombres altos y fuertes con capacidad de corte en el juego estático pero sufren en velocidad. Luciano, Mora, Jarosik y Álex Ortiz tienen un trazo muy similar. Los laterales son más interiores que defensas. La capacidad de Manu García, Nano y Óscar Rubio para sumarse al ataque es incuestionable, pero muchas veces pierden las espaldas ante sus rivales y los carriles se convierten en autopistas en contra. En definitiva, el Alavés es un equipo que perdona y luego regala. Y así no puede llegar muy lejos.

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