Cagancho en Johannesburgo
El Barça y la Selección han ido de la mano en este ciclo triunfal del último lustro de los culés y de La Roja. Luis Aragonés empezó a poner juntos a Iniesta y Xavi (en el Barça no habían jugado apenas juntos hasta entonces), luego Guardiola perfeccionó ese tiqui taca y Del Bosque gerenció con acierto la herencia recibida. Justo ahora que arrecia el debate en Can Barça sobre si el Tata Martino ha cambiado el estilo, la Selección empieza a dar síntomas de que también se han podido agotar los automatismos. Todo coincide con el bajón de Xavi, cuya ausencia se notó mucho anoche en Johannesburgo.
La Roja anoche pegó un cagancho que no se puede permitir la Selección campeona del mundo. No se puede ganar siempre, (España no perdía un amistoso desde el 12 de noviembre de 2011 ante Inglaterra), pero no se puede perder como perdió ayer la Selección. El modelo es innegociable, pero hay que repasarlo y reforzarlo.




