Iker no deja de echar cuentas
Durante la presentación del nuevo diseño de la camiseta de la Selección, Casillas ocupó el centro del escenario. En el medio como cuando recogió la Eurocopa en Viena, el Mundial en Johannesburgo y la siguiente Euro en Kiev. Casillas habló del reto con la historia que España tiene en Brasil, de las ganas de volver a hacer algo grande dando una vuelta de tuerca más a un desafío que parece imposible. Para todos, pero no para él ni para el resto de internacionales. Casillas tiene la mirada puesta en el Mundial mientras echa cuentas de los partidos que le quedan por jugar de aquí a junio si Ancelotti mantiene su opinión.
Esto es, trece partidos de Champions en el mejor de los casos para el Madrid —tendría que alcanzar la final— y once en la Copa en el mismo supuesto. En total, 24 partidos. Gracias a la Copa Casillas llegará al parón de diciembre con una decena larga de encuentros. Ahora mismo lleva cuatro incluyendo el de Estambul donde se lesionó a los 16 minutos. Casillas y Simeone no tienen mucho que ver, aunque comparten la misma teoría: el fútbol se cuenta partido a partido. La diferencia es que para el entrenador es un escape, mientras para el portero es un tormento porque suma poco y muy despacio.




