Sevilla, ilusiones y miedos

Juan Jiménez
Redactor Jefe
Redactor jefe de AS. Fue colaborador en AS (2000-04) y, después de pasar por Málaga Hoy, regresó como jefe de Sección en Málaga. Delegado de Andalucía entre 2009 y 2012, colaboró en la integración digital-papel de AS en Madrid. Cubre la información del Barça y la Selección de baloncesto. Tres Juegos Olímpicos. Colaborador de SER, Canal Sur y Gol.
Actualizado a

Noticias relacionadas

El Sevilla está en obras y es normal. Ha incorporado 14 jugadores y en su vestuario conviven 14 nacionalidades distintas. Por el camino, se desprendió de sus cuatro futbolistas más fiables (Navas, Kondogbia, Medel y Negredo) y equilibró sus maltrechas cuentas con 90 millones. Atenuantes suficientes para justificar que el tiempo de horneado se alargue.

De lejos, la foto del Sevilla resulta interesante. Aún ofrece buenos nombres (Marin, Rakitic, Gameiro, Bacca), un técnico con fe en su trabajo y un currículo correcto y mantiene una estructura de club sólida. Muchas cosas, y no sólo ganar títulos, se hicieron bien en la planta noble de Nervión. Quienes conocen más la casa, sin embargo, se inquietan por dos peligros latentes. El primero es deportivo. Que Emery termine de cocinar un buen equipo es posible, pero no inmediato. Además, el Sevilla anda pendiente de la inminente resolución judicial sobre Del Nido, que ha intentado dibujar una sucesión dulce por si recibe malas noticias. Sin embargo nadie duda, por el peso del dirigente y la propia idiosincrasia del club, que su adiós, parcial o total, resultaría sísmico.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados