Purito Rodríguez siempre fue un goleador
Fisterra es meta inédita en la Vuelta, pero en el Mirador de Ézaro, único puerto de hoy, terminó una etapa el año pasado, que fue una de las tres que ganó Purito.De infantil, Joaquim Purito Rodríguez (12-3-1979, Parets del Vallés, Barcelona) era delantero y goleador en el equipo de fútbol de su pueblo. "Estuvimos a punto de subir a preferente para jugar con el Barça y el Espanyol. Pero perdimos el último partido con el Granollers", recuerda.Pero Purito estaba predestinado a ser ciclista. Su padre, Manuel Rodríguez Ayora, fue profesional en los 70 y director del Colchón CR en los 80. "Me daba más broncas que consejos, pero gracias a ambas cosas he llegado hasta aquí".Purito ha terminado siendo también un finalizador en el ciclismo, pero para ello tuvo que trabajar para Zülle o Jalabert en la ONCE y para Valverde en el Caisse d'Epargne. Su estatus de líder lo consiguió al fichar por el Katusha en 2010.Tipo valiente ("De no ser ciclista habría sido torero") y con buen humor, en su primera concentración de pretemporada como profesional (2001), con la ONCE en la Sierra de Grazalema, no se le ocurrió otra cosa que atacar a los líderes en un repecho tras una dura jornada de entrenamiento y simulando que se fumaba un puro de lo fácil que era. Ese noche, tras la cena, los capos le obligaron a subirse en una silla y fumarse un puro. Desde entonces todos le conocemos por Purito.




