Cualquiera de los dos pudo ganar
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Encuentros como el Madrid-Barcelona de ayer podrían durar cien minutos y no perderían ni un ápice de interés. El de ayer se decantó a favor de los catalanes tras dos emocionantes prórrogas, tras cincuenta minutos de lucha sin cuartel donde nadie daba su brazo a torcer. Dos tiros libres de Marcelinho decidieron a dos segundos para el final de la segunda prórroga, tras haber salvado Lorbek, milagrosamente, la primera sobre la bocina.
Con los dos referentes de ambos equipos, Rudy y Navarro, renqueantes por sus respectivas lesiones, la responsabilidad en cada equipo cayó de distinta forma. Partidazo de los dos Sergios madridistas, ya que entre Rodríguez y Llull sumaron 41 puntos y 12 asistencias. Delante, la respuesta llegaba por medio de Tomic y Mickeal, dominando todo el juego interior y aportando 46 puntos, 15 rebotes y cuatro tapones para su equipo. El Real Madrid controló el tiro exterior y el Barcelona el ritmo del partido, con un Marcelinho repartiendo asistencias por todos lados (diez) e impidiendo que los de Pablo Laso pudiesen salir al contragolpe y se lo jugaran en los triples (13 de 39). Aún así les pesó el no poder contar con Mirotic en las prórrogas, lo que permitió a Tomic jugar más cómodo. Repito que encuentros así hacen grande el baloncesto y a los protagonistas, especialmente a las estrellas, porque Navarro y Rudy quisieron estar allí y acabaron muy mermados, pero no eludieron su responsabilidad como líderes de sus escuadras.




