Entre el ojo del cóndor y el de los cámaras

No siempre llueve a gusto de todos. Y en el Dakar, en ocasiones ni llueve, aunque cuando lo hace lo hace de verdad. En la zona de La Rioja, por ejemplo, deja el terreno impracticable. Aún más. No llueve a gusto de los ecologistas chilenos, que han presentado recurso judicial ante un tribunal de Santiago para pedir que se modifique el recorrido y evitar zonas de interés arqueológico del desierto de Atacama. Dicen que promocionar los todoterreno vinculando su imagen con la "aventura" y el "descubrimiento" de la naturaleza "es de una gran irresponsabilidad". Daña el clima, amenaza un escenario en el que habitan especies ya de por sí amenazadas. Dos de ellas eran noticia en diarios de Arequipa. El camarón: decomisaban mercancia en un camión con destino a Lima. Y el cóndor: los turistas del Valle del Colca deberán vestir prendas de color tierra o vegetación para observar el vuelo de esas aves. Y, textualmente, "no podrán hacer bulla, ni darles alimento". Desde lo alto vigila el cóndor y desde tierra lo hacen los cámaras y fotógrafos que siguen la carrera. Uno de ellos, Ashley Pla, nos regala esas imágenes en el libro 'Un cámara en el Dakar' (www.editorialcirculorojo.com). Su talento salta de las páginas a los resúmenes que vemos diariamente en 'Teledeporte'. Da igual si la imagen es fija o se mueve; el placer es el mismo.Dicciodiario. Piña: Mala suerte. La que está teniendo Sainz en este Dakar. Un día le falla el GPS y al siguiente se para el coche y descubre un cable colgando del cockpit. Y al siguiente...



