Yo digo Tomás Roncero

Fuera de sus casillas

Hubo una mano de Eliseu que pudo cambiar el rumbo de la velada, pero el Málaga de Pellegrini acabó con su maldición de casi 30 años ante ese gigante blanco que acabó desesperado en La Rosaleda. Y con un tal Iker en el banquillo...

Tomás Roncero
Subdirector de Diario AS
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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Órdago de Mou. Quién me iba a decir a mí que los Mayas no iban tan desencaminados. El mundo no acabó en este mes de diciembre de 2012, eso ya lo sabíamos, pero estos sabios debieron barruntar que en torno a estas fechas iba a ocurrir algo muy gordo que traspasaría los cinco continentes. Y así fue. Que Iker Casillas se quede en el banquillo "por una decisión técnica", es lo más impactante que he visto en este club desde que Pellegrini se atreviese a hacer lo propio con Raúl hace tres años. Yo no seré el que diga que hay futbolistas sagrados a los que no se les puede tocar, pero por más vueltas que le doy no encuentro el argumento de peso para apostar antes por Adán. Un buen portero de la cantera, pero condenado a irse en junio a un club con menos exigencias. Adán ha sido el instrumento utilizado por Mourinho para lanzar un torpedo a la línea de flotación del bloque nacional de los blancos. Iker es el capitán del Madrid y de España. Eso debería honrar el prestigio de la entidad, no menoscabarlo. Sé que hay tendencia a creer que Casillas disfruta en la Selección y que en el Madrid se limita a cumplir con su labor profesional. Pero para llegar a ese punto de difícil retorno algo habrá hecho mal el club y, sobre todo, el cuerpo técnico. Si Mou se carga a Iker por considerar que es uno de los chivatos de la plantilla, que tenga valor para decirlo públicamente, pero si lo castiga por "cuestiones técnicas" el asunto se enturbia. Iker es el mejor portero del mundo, reconocido por todos los organismos, desde hace cinco años. Esta suplencia le pone en la diana, pero Mou no midió bien un hecho irrefutable: el vestuario está en su mayoría con su capitán. Me bastó ver a Ramos dando la cara por su compañero en las cámaras de Canal+: "Verle de suplente está claro que sorprende. Es un grandísimo portero". Así es, capitán de guardia...

La venganza de Don Manuel. Lo que no debe esconder el bombazo de la decisión de Mou con Iker es el magnífico despliegue de un Málaga alegre, que juega al fútbol con tenacidad y muy buen gusto. Isco y Joaquín, que parece haber rejuvenecido diez años, son la bandera del revalorizado proyecto de Pellegrini. El chileno está obrando un milagro en La Rosaleda y hasta el castigo exagerado de Platini ha puesto a todo el fútbol español de parte de los malagueños. Isco ya es una bendita realidad (el Golden Boy se concede a los que acaban triunfando en la élite) y ahora sólo espero que si hay opción de ficharle este verano, no llegue ningún iluminado y prefiera gastarse 30 kilos en los coentraos y modrics de turno. Me irrita ver cómo estos años han volado talentos nacionales como Silva, Mata o Cazorla. Ojalá que Isco no se una a esa dolorosa lista de torpezas.

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Cristiano, desesperado. El crack portugués fue de nuevo el que tiró del carro, sobre todo en una primera parte en la que obligó a Caballero a hacer la parada de la Liga. El 7 se pegó carreras de 80 metros para defender en un plan 'rauliano' que le consolida como el líder de este equipo en todos los aspectos. La prueba de su implicación es que lleva cinco partidos seguidos viendo tarjeta amarilla (Ajax, Valladolid, Celta, Espanyol y Málaga). Eso pasa cuando uno se rebela contra esta situación absurda que tiene al campeón a 16 puntos de la cabeza, a siete del Atleti y sólo dos por delante del Euromálaga. Mal vamos...

Un Madrid triste y vacío. Así definió Mou el estado anímico de sus jugadores. Por eso, el parón navideño nos vendrá bien a todos. Toca reflexionar, limpiar las cabezas y pensar en el escudo y la camiseta, los símbolos sagrados de este club imperial. La afición está dolida, pero no se rinde. Ni yo. En 2013 hay que ir a por la Champions y la Copa. ¿Y la Liga? Está chunga...

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