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Soluciones a los ciclistas

Soluciones a los ciclistas

Hay un dicho que dice: Si no quieres arreglar un problema de inmediato, nombra una comisión. No le falta razón. Entre que se forma, se reúne y llega a conclusiones para tomar decisiones que luego se aprueben, en España sigue muriendo atropellado un ciclista cada cuatro/cinco días. La cifra se mantiene en ese entorno desde hace veinte años, cuando se comenzaron a nombrar comisiones y muchas cosas más. Estas cosas más comenzaron en 1990 a raíz de la aprobación en el Senado de una ponencia sobre la seguridad vial de los ciclistas. A nuestros políticos no se les ocurrió nada mejor que crear unas jornadas ciclistas parlamentarias para ponerse ellos mismos a pedalear en una minivuelta a España y concienciar a la ciudadanía del problema.

Luego vinieron comisiones, mesas estatales, grupos interparlamentarios, visitas a ministros, etc. Se han ido adoptando medidas, pero la cifra de víctimas sigue tan elevada que continuar hablando de comisiones parece una frivolidad. Ayer mismo se anunció otra más después de que la Asociación de Ciclistas se reuniera con Cardenal. La intención será tan buena como me temo que ineficaz. Las medidas tienen que ir más allá de la buena voluntad. Porque cuando se atropella a un ciclista no suele tratarse de un accidente, sino de una imprudencia. ¿O todo el mundo respeta el 1,5 metro que hay que dejar entre el coche y el ciclista al pasarle? En todo caso se trata de una infracción barata: 200 euros y 4 puntos. Lo mismo que tirar una botella por la ventanilla.

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