El Diablo 2.0 desembarca en las redes sociales

El Diablo Cojuelo. El mal anda suelto también en Twitter. No es un diablo maligno que provoque apocalipsis. Es más bien la representación 2.0 del Diablo Cojuelo, ese demonio gamberro que iba por los tejados de Madrid. Ahora se les llama Trolls por influencia de la mitología escandinava. Los hay que se dedican a insultar y provocar en busca de un retweet para ganar followers y los hay que hackean teléfonos y cuelgan en internet números de famosos. El último Diablo Cojuelo de que tenemos noticia publicó el teléfono de Tomás Roncero, quien en 20 minutos recibió 812 llamadas. No se esfuercen. Ha cambiado de móvil y ni él es capaz de cogerlas todas. Los trolls pueden seguir insultándole como hasta ahora. Es decir en @As_TomasRoncero.
Balón de Oro diabólico. Cuando ayer se hicieron oficiales los tres finalistas a ganar el Balón de Oro, los Diablos Cojuelos empezaron a liarla por Twitter. La gente puede llegar a ser muy grosera con esto del fútbol. Sea por un premio que le dan a un millonario o por unas picas en el Comunio. A ver si será verdad que esto del fútbol es un invento maligno.
Otro síntoma. Explicaban ayer en El País que la diócesis de Milán ha multiplicado el número de exorcistas y se ha visto obligada a abrir una centralita para atender telefónicamente a los supuestos endemoniados. Tranquilizan, no obstante, las palabras de Monseñor Mascheroni, responsable del Colegio de Exorcistas (estos aún no han arbitrado en la Liga) quien aseguraba que "el demonio es una persona seria". Como los que hacen los calendarios del fútbol.
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El contragolpe divino. Ante este apogeo de las fuerzas del mal, no es de extrañar que los del bando de la Luz contragolpeen. El Papa ha anunciado que el lunes abrirá su cuenta de Twitter, el miércoles estuvo en el palco del Camp Nou Sor Lucía Caram (@SorLuciaCaram), , una dominica que se define como monja "inquieta e inquietante", fan de Leo Messi. Sólo falta que el Padre Dámaso Perico se una a la red social. Tiembla Satanás.
Asesinos de la Liga. Claro que si para anunciar la tercera versión de un videojuego que va sobre asesinos, Piqué y Ramos se disfrazan de monjes revientacráneos, es que a lo mejor, el Maligno lleva ventaja en la partida.



