Lección universitaria
El Atlético cayó en Coimbra. Estuvo sin chispa y la Académica hizo honor a su origen y le dio una lección universitaria a los pupilos de Simeone. Al caer ante los portugueses, la clasificación para la siguiente ronda deberá esperar.

Racha cortada.El Atlético puso fin ayer en Coimbra a su racha de partidos consecutivos ganando en Europa. Después de un año entero ganando, el equipo de Simeone fue a perder en esta pequeña ciudad portuguesa, de poco más de 100.000 habitantes, pero con historia, con mucha historia. No en vano fue capital de Portugal en el siglo XII. Su equipo, la Académica, es el más antiguo del fútbol luso con 125 años a sus espaldas. No tiene peso en su país en cuanto a títulos y menos en el concierto internacional, pero los jugadores locales sacaron a relucir su orgullo ante los pocos aficionados que se dieron cita en el estadio. Lo contrario que el Atlético, doble campeón europeo, que el próximo mes de abril cumplirá 110 años. El equipo madrileño saltó al campo sin esa chispa que le ha hecho ser un conjunto competitivo y respetado por todos. Pero sin esas ganas de vencer y sin esa ambición, el Atlético también puede ser un conjunto vencible y vulnerable, como demostró ayer. El triunfo ante los de Simeone pasará a la historia de esta entidad como uno de sus éxitos más sonados. Por ello, los jugadores del conjunto luso celebraban la victoria de anoche como si de un título se tratase.
Clasificación. El Atlético llevaba 16 partidos seguidos ganando en Europa, ante rivales con mucha tradición y en campos complicados. En esta temporada había ganado sus tres choques en la fase de grupos y tenía la clasificación casi lograda. Con un empate lo habría conseguido. Se clasificará igualmente, pero ahora tendrá que pelear los dos partidos que restan ante el Hapoel en casa y el Viktoria Plzen en la República Checa. El borrón de ayer no debe impedir que el Atlético siga adelante en la Europa League. Pero el aviso está dado: nadie regala nada y sin esfuerzo y compromiso, los rojiblancos son uno más. La derrota llega, además, tras la del fin de semana en Liga ante el Valencia. Me imagino que el Cholo estará para pocas bromas. A Simeone no le gusta perder nunca y menos por partida doble.
Futre. El portugués no paró de firmar autógrafos antes del partido. Se los pidieron los seguidores de la Académica y también los pocos hinchas rojiblancos desplazados hasta esta ciudad. Futre sigue siendo un ídolo para todos y ayer vio el partido en directo. Almorzó en la comida de las directivas y trató de explicar lo que es este equipo portugués: "Es muy querido en Portugal. Todos son del Benfica, del Oporto, del Sporting... Pero luego, su segundo equipo, es éste. Es muy querido porque tiene una Universidad muy importante y mucha gente ha estudiado aquí. Es un club muy simpático, muy entrañable para todos". La Académica, fundado por esos universitarios, dio una lección de humildad a los jugadores del Atlético.
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Mancha negra. Esa es la leyenda del cartel que se podía leer donde estaba la afición más ruidosa del Académica. El estadio presentó una pobre entrada, pero los aficionados locales no pararon de animar en todo momento. También acudieron algo más de un centenar de aficionados del Atlético, algunos de ellos estudiantes en Coimbra. El día fue triste y lluvioso, apagado. Y así se fueron ellos a casa. El Atlético puso fin a su racha ante la fiesta de una ciudad que se tomó el triunfo ante el Atlético como una proeza. Hoy, en las aulas de la Universidad uno de los temas de conversación será que el equipo derrotó al doble campeón de Europa.
Getafe. Me imagino que esa lección universitaria la deberán ahora aprender los jugadores del Cholo para no repetir los mismos errores. Seguro que el que estará menos contento será Luis García, el técnico del Getafe, pues todo habrá quedado en dos experiencias negativas si se gana al conjunto getafense el domingo. Con Falcao y los titulares en el terreno de juego. Y con miles de colombianos aplaudiendo a su ídolo y a los demás futbolistas rojiblancos en el Vicente Calderón. Y con la humildad, la intensidad y la hombría que ha hecho del Atlético de Simeone dictar clases magistrales en el último curso.



