El ciclismo se globaliza
Noticias relacionadas
La temporada ciclista comienza en enero en Australia y acaba estos días en China. Entre medias, cinco pruebas en Francia y Bélgica, cuatro en Italia y España, dos en Suiza y Canadá, y una en Holanda, Alemania y Polonia. Esto en cuanto al calendario World Tour de la Unión Ciclista Internacional (UCI), porque además hay carreras en todos los continentes, y algunas no nos resultan extrañas en absoluto, como son las vueltas a Catar, Burkina Faso, California, Colombia o San Luis, que sustituye a la de Argentina, y hasta donde este año se fue a correr Contador. Entre la expansión del calendario mundial y el interés de otras carreras como las citadas por darse a conocer contratando ciclistas de primer nivel, el ciclismo ha traspasado fronteras.
Este deporte ya no es cosa de tres países, ni de sus tres grandes vueltas. Siguen siendo la referencia, pero igual que empezaron hace unos años a hacerse sitio las vueltas a Suiza, Polonia y Alemania, también hay que dejar espacio a vueltas que nos suenan un tanto exóticas como la de Pekín, pero tan seria como la que más, y en la que no faltan puertos de montaña -el de primera de la tercera etapa es un calco a la Morcuera-. Buena noticia esta de la globalización del ciclismo, porque se abren nuevos mercados para un deporte del que salieron huyendo los patrocinadores. Ahora pueden regresar atraídos porque las mejores carreras, entre ellas la Vuelta, despertarán interés allá donde haya ciclismo, es decir, prácticamente ya en todo el mundo.




