Yo digo Iván Molero

Punto de épica, enojo e inflexión

Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

Noticias relacionadas

Del horror de quedarse con diez -y ya van seis expulsiones en contra en apenas siete jornadas, ésta de Víctor Álvarez más que discutible- a dominar en inferioridad. De la pena máxima (el rigurosísimo penalti sobre el estiloso Longo) a la gloria. De la vulgaridad defensiva precedente a la solidez de anoche, salvo en una acción: gol de estrategia del Valladolid. Y de la épica del 1-2 a la impotencia de ver cómo es injustamente anulado. Así, bipolar, es como sobrevive en estos días el Espanyol, que al fin sumó anoche y se reencontró con su juego y, sobre todo, con su identidad propia.

Así culminan también los pericos una de sus semanas más convulsas: con un punto de gracia -la que reafirma a Pochettino gracias a la garra ayer de su equipo-, pero también de rabia. Y, sobre todo, debería convertirse en un punto de inflexión. Sobre el césped y en los despachos. Esa citada bipolaridad no es casual: el Espanyol se debate entre el amor y el odio, entre la guerra y la euforia transitoria, entre los deseos de la grada y los de los principales accionistas. Como anoche, se trata de sumar para cambiar.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados