Las soluciones las tiene el COE
Noticias relacionadas
Alejandro Blanco, como presidente del COE, se ha erigido en portavoz de las Federaciones en estos tiempos difíciles. Se escuchan voces de reprobación contra los recortes y se piden soluciones. Es novedoso que el COE ejerza esta labor crítica. Presidido hasta la llegada de Blanco por la aristocracia, el COE nunca se metía en líos. Pero ahora está regido por las Federaciones -Blanco fue presidente de la de Judo- y en él han encontrado un buen escaparate para expresar sus deseos, entre ellos, un cambio de modelo para no ver mermados sus recursos y, consiguientemente, frenar lo que parece una inevitable regresión en nuestros éxitos. Es evidente que algo hay que hacer, y en ese cambio de modelo no habría que descartar volver a los orígenes.
Y me refiero al ADO. Cuando se creó en 1988 para ganar medallas en los Juegos de Barcelona 92, comenzaron más de 600 deportistas, aquellos que las Federaciones creían con posibilidades, y por el camino se cayeron más de la mitad, porque no eran becas de beneficencia, sino becas que exigían un altísimo rendimiento. Ahora las becas se encuentran desvirtuadas porque se han ido rebajando las exigencias, al estilo Odriozola en el atletismo. Medios hay, y aunque escasos, dan para mantener un equipo de élite. Pero el COE, convertido en casa de acogida de todas las Federaciones -pertenecen a él con voz y voto las de Colombicultura y Colombofilia, entre otras- parece seguir otros intereses cuando lo que aquí se debate es el deporte de alto nivel.




