Este precio no merece la pena
Noticias relacionadas
La natación española salió de los últimos Juegos Olímpicos con un bagaje increíble: ¡cinco medallas! No llega a ser por ella, y nos venimos de Londres con las orejas gachas, es decir, con sólo doce medallas. Cinco medallas en un solo deporte lo había conseguido la vela en 1992 y el ciclismo en 2008, pero jamás podíamos imaginar que en la natación pudiéramos alcanzar tal cifra. Su récord era de dos, y ya estaba bien. Pero esta vez las previsiones máximas se cumplieron, y Mireia Belmonte regresó con dos medallas, la sincro con otras dos y el waterpolo femenino con la suya. Pero el precio que estamos pagando por estas medallas es demasiado caro. Belmonte está en la calle, y las de la sincro, en boca de todos. Que no salpique esto a las de waterpolo.
Carpena, presidente de la Natación, ha gestionado mal el asunto. El silencio con que acompañó la noticia de que Anna Tarrés no seguiría, tampoco ayudó a clarificar nada. Ahora aparece todo mezclado. Las malas relaciones entre Carpena y Tarrés, los modos y el carácter de ésta, su contrato, las acusaciones de las ex nadadoras... Pero su valía no se discute. Encima, el asunto va a acabar en los tribunales. Mientras, Belmonte sin equipo, sin entrenador y sin saber a dónde ir. Ya no se trata de buscar culpables, sino de encontrar soluciones, y ahí la Federación, es decir, Carpena, tenía que dar alguna. A ver si tantas medallas nos han venido grandes... Me temo tiempos difíciles para la sincro y una regresión en nuestra mejor nadadora. Un precio excesivo.




