El precio de defender un estilo

Noticias relacionadas
Lo dijo Vilanova en la conferencia de prensa: "Lo de Víctor es un error asumible, le pediré que lo siga haciendo". Aunque sea la segunda vez que le ocurre ante el Real Madrid, éste es el precio de defender un estilo. Víctor es, sin duda, el mejor portero del mundo jugando el balón con los pies y si de sus botas han salido contragolpes que han servido para derrotar al Real Madrid (el gol de Pedro en la vuelta de las semifinales de la Champions hace dos años sin ir más lejos), a veces también se equivoca. Lo fácil es demonizarle, pero el Barça no tendría esas posesiones si el portero jugara de otra forma.
El Clásico de ayer nos demostró que estamos más o menos donde lo dejamos la temporada pasada, pero con los equipos menos trabajados físicamente como es lógico. Y menos mal, porque sólo cuando apareció el cansancio y el talento individual le pudo a la rigidez táctica la cosa se animó para el espectador. El Madrid sigue necesitando muy poco para marcar y vive de un talento físico descomunal, porque para robarle ese balón a Valdés, el portero se tiene que equivocar, de acuerdo, pero Di María tiene que pegarse un sprint impresionante. El Barça, por su parte, sigue asociándose con los pequeños, que deparan obras de arte como el tercer gol creado por Iniesta y culminado por Xavi. Si ése es el precio que hay que pagar a cambio de sufrir en los córners como si se estuviera dando a luz a los Quintillizos de Oklahoma, pues se paga que, hasta hoy, mal tampoco ha ido la cosa.



