¡Qué bien vende Francia el Tour!
Noticias relacionadas
Termina el Tour. Emoción no ha habido mucha, la verdad. Con Wiggins de líder desde la novena etapa, con Froome sometido a la disciplina del equipo y con Nibali aceptando su papel de secundario, el interés se ha reducido a esperar algún triunfo de etapa español. Pese a ello, la audiencia se ha mantenido en cuotas muy altas. Por encima del millón de telespectadores. Atribuyo parte del éxito a la exquisita realización que hace el Tour de su carrera. Es como si tuviera un director de fotografía. Y es que lo tiene. No con ese cargo, pero sí es el responsable de mostrar lo más bonito de Francia. Sus castillos, sus campos, sus ríos, sus paisajes, sus pueblos, sus ciudades... En una transmisión de ciclismo hay tiempo para meter este tipo de imágenes, y más.
Además, el ciclismo no deja de ser un deporte con una elevada carga paisajística, lo cual justifica mostrar por cuantos lugares interesantes y bonitos discurre la etapa. Como todo está planificado y preparado al milímetro, no aparece una sola imagen fea de Francia. Al fin y al cabo, el Tour es la mejor promoción turística que se pueda hacer del país, y la carrera no se va a cargar lo que tendría que ser hasta una cuestión de estado. A mayor encanto de las imágenes, más atractiva será la transmisión. El resultado está ahí: una audiencia millonaria en el Tour menos disputado de los últimos años. ¿No merecería la pena hacer lo mismo en la Vuelta para vender la marca España? Con el recorrido de este año no tendríamos que envidiar los encantos de Francia.




