Una negligencia evitable
Noticias relacionadas
Lo único importante ahora es el estado de salud de María de Villota, que salga bien de este terrible episodio. Tengo un enorme aprecio por ella, no sólo en lo profesional sino también en lo personal, lo mismo que por su familia. Está siendo muy duro digerir lo que ha pasado, primero por la gravedad de lo ocurrido y también por tantas y tantas preguntas que se agolpan en mi cabeza. Éste es uno de esos accidentes que nunca debió suceder, en el que nadie puede explicarse cómo o por qué y que estoy convencido pudo haberse evitado. Sé que, por desgracia, de poco sirven ahora los reproches y los lamentos, lo que no significa que las circunstancias que han derivado en esta tragedia deban caer en saco roto. Todo lo contrario.
Me congratula que la Real Federación Española de Automovilismo haya querido tomar cartas en el asunto e iniciar el procedimiento para esclarecer los hechos. Sólo una investigación exhaustiva aclarará si existió algún tipo de negligencia pero, a la vista de las imágenes que han trascendido, el sentido común parece indicarlo. Ya digo que lo aconsejable es ser cautelosos, pero en Marussia deberán explicar las razones por las que la rampa elevadora del camión estaba desplegada en una zona por la que circulaba un coche de F-1; qué ocurrió para que quedara sin control; por qué la madrileña estuvo más de una hora sin ser evacuada Hoy las respuestas son secundarias pero las exigimos para tener la certeza de que algo así nunca más volverá a ocurrir.




