Champions y prisas, mala mezcla

Noticias relacionadas
El Málaga se encuentra en una situación nueva. Planifica una temporada para afrontar, con éxito, tres competiciones. Para ello debe construir una plantilla completa conformada por 25 titulares, más un mínimo de 10 canteranos capaces de jugar en cualquier momento. Total, 35 jugadores. En un ejercicio tan exigente hay sanciones, lesiones bajas formas y rotaciones. Ya no es verdad que Manuel Pellegrini (en este tipo de situaciones) sea partidario de las plantillas cortas con sólo 22 profesionales. Eso era antes cuando su equipo disputaba sólo la Liga y a vivir. Ahora la historia es distinta y necesita mejorar su actual buenísima plantilla con estupendos complementos para afianzar el nuevo nivel de exigencia dimanante de la nueva realidad deportiva.
Dando por sentado que en este mes los refuerzos mejorarán el actual materia, humano, estimamos que es necesario que el Málaga tenga un equipo en Segunda División B. Abdullah Ghubn es partidario de que los ascensos se obtengan por méritos deportivos. Teoría honesta y lícita. Pero no es antideportivo adquirir una plaza para el Atlético Malagueño si se dan las circunstancias. En primer lugar, que otros equipos no la puedan sostener, en segundo, que la Federación le ofrezca (en este caso a los blanquiazules) la plaza y en tercero, que el dinero a abonar ronde los 200.000 euros (el año pasado fueron 475.000 euros), cantidad estimada. En una temporada que será exigente todo suma. Hasta tener al Malagueño en Segunda B.



