Yo digo Juan Mora

Cuando hasta el rabo todo es toro

Juan Mora
Actualizado a

Noticias relacionadas

El pasado miércoles vimos al Barcelona remontar 17 puntos al Madrid; dos días después, era el Madrid quien remontaba nueve al Barcelona a falta de seis minutos para el final. Ayer, Nadal pasó de tener el partido bajo su absoluto control a retirarse con dudas después de que Djokovic le ganara ocho juegos seguidos. En todos los casos se pudo ver a un contendiente crecer, y al otro achicarse en la misma proporción. Mientras uno echa la pata p'alante, al otro se le encoge el brazo y acaba desapareciendo del partido, por muy Madrid, Barcelona, Nadal o Djokovic que se llame. Un fenómeno curioso éste, pero que se da mucho en el deporte. ¿Cuestión de ánimo? ¿De actitud? ¿De mentalización? ¿De táctica? ¿De detalles? Será de todo un poco.

Nadal echa la culpa a que el partido no se suspendió cuando la bola comenzó a estar mojada. También lo estaría para Djokovic, mas puede que la pesadez de la misma no le influyera igual por su tipo de juego. Pero el resultado es que la mirada de resignación de Djokovic se transformó en agresiva, y acabamos por celebrar que se suspendiera el partido. Hoy comienza de nuevo, pero con ventaja de Nadal y mentalización renovada, lo cual no es malo. Y por la noche, baloncesto. ¿Qué equipos veremos? En este caso dependerá mucho de los entrenadores... y sus rotaciones. El peor Madrid del miércoles hizo diez en el último cuarto; el mejor Madrid del viernes, dos. Ahí, Laso y Pascual tienen mucho que ver en las metamorfosis de sus equipos.

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados