Yo Digo Raúl Romojaro

Deportistas para sacar pecho

Raúl Romojaro
Redacción de AS
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El deporte representa, entre otras muchas cosas, la exaltación de algunos de los valores que permiten que el mundo siga adelante e incluso sea un poco mejor. Desde el esfuerzo a la pasión, pasando por el compañerismo, el respeto, el sacrificio, el juego limpio, la honestidad, en saber perder... No siempre es así, obviamente, pero sí hay momentos en los que su esencia alcanza niveles que no dejan lugar a la más mínima discrepancia sobre su grandeza. Y ayer, por fortuna, pudimos disfrutar de uno de ellos con la carrera de Moto2 en el circuito de Estoril. Una exhibición sin paliativos de valentía, pundonor y, desde luego, deportividad. Todo, protagonizado por dos de los nuestros, dos chavales por los que sacar pecho, con los que sentirnos orgullosos: Marc Márquez y Pol Espargaró.

Nos cuenta Mela Chércoles en su magnífica crónica de hoy sobre la carrera de la clase media del GP de Portugal que fue uno de esos días en los que se echa de menos que el escalón de los ganadores en el podio no admita más de un inquilino. Puede sonar a tópico, pero lo cierto es que tiene toda la razón del mundo. Ayer merecieron la victoria tanto Marc como Pol, porque su actuación no admite crítica alguna; ni siquiera el error mínimo de Espargaró, porque fue fruto del hambre de triunfo que honra a cualquier deportista ambicioso. Por eso me alegró muchísimo que tanto ímpetu sólo le costara la posición, que no acabara por los suelos, porque merecía subir a ese podio de Estoril y, desde luego, mantener plenas opciones en la lucha por el título de Moto2. Lo dicho: muchas gracias por el espectáculo... y por la lección.

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