Una lacra que ya no lo es tanto
Noticias relacionadas
Freddie Spencer fue uno de mis ídolos de la adolescencia. De hecho, le sigo considerando como uno de los grandes de la historia, aunque su palmarés quedara reducido a tres títulos cuando parecía tener ante sí un futuro esplendoroso. Era un tipo de personalidad muy particular, finísimo sobre la moto, muy técnico e inteligente, menos espectacular que otros pero de una eficacia impresionante. Sin embargo, el síndrome compartimental se cruzó en su camino y acabó con su carrera. Sí, lo mismo que ahora parece sufrir Stoner hace poco más de dos décadas podía poner fin a las ambiciones de un piloto. Entonces no se conocía aún la forma de solventar esta dolencia en los antebrazos y subirse en una moto sin fuerza para sujetarse siquiera al manillar es mal asunto. Ése fue el fin de Fast Freddie...
Por fortuna, la traumatología en general y la deportiva en particular han avanzado mucho. El síndrome compartimental sigue siendo una lacra entre los pilotos, aunque ya no tanto pues tiene una solución relativamente sencilla. Los cirujanos operan y en poco tiempo el deportista puede estar de nuevo en marcha y olvidar para siempre esa presión insoportable en sus antebrazos. Es justo lo que debe hacer Stoner, porque resulta evidente que no se puede ser competitivo arrastrando esa lesión. Yo, al menos, espero que lo haga para poder disfrutar de todo el potencial y la espectacularidad del campeón de MotoGP... y para que no tenga excusas si sus rivales vuelven a ganarle, como estoy convencido de que ocurrirá muy pronto. No me gustan mucho los lloriqueos cuando otro ha sido mejor que tú...




