El atletismo empaña la imagen
Noticias relacionadas
Otra decepcionante actuación española en atletismo. Hacía ocho años que no regresábamos de vacío en unos Mundiales en pista cubierta. Pero no es cuestión de ganar más o menos medallas sino de competir con dignidad. Últimamente, nuestros atletas no lo hacen. Alcanzaron cinco finales, pero sólo Ruth Beitia compitió por la medalla; los demás fueron teloneros. De los otros trece atletas, cinco fueron semifinalistas y ocho quedaron eliminados a la primera. Tan desilusionante balance da la razón al ministro francés del deporte, David Douillet, campeón olímpico de judo. En una entrevista a Marca apuntó el único defecto que ve a los deportistas españoles: "Si no lo ven claro, cuando no están convencidos, si tienen dudas, se dejan ir rápido".
Eso parece que está sucediendo a nuestros atletas, salvo contadísimas excepciones. Llegan a la alta competición y rinden por debajo de sus posibilidades. Para ellos, el objetivo es hacer la mínima para poder ir a los campeonatos. Una vez en ellos, como saben sus limitaciones, vemos lo que decía Douillet. Lo malo es que el método Odriozola fomenta que se dejen ir. Como considera que todo aquel con marca mínima de participación tiene derecho a ser seleccionado, el premio está en la mínima, no en la competición. Así se dan casos de atletas seleccionados con mínimas del año anterior, aunque estén en franca regresión y sean reincidentes en los fracasos, lo cual empaña la imagen de nuestro deporte que tanto ha costado levantar. Una pena.




