Red Bull se refugia en sus hipótesis
Noticias relacionadas
Aunque hace ya más de dos meses que Jaime Alguersuari dejó de ser su piloto, Toro Rosso y sus patrones de Red Bull siguen justificando, de cuando en cuando, el despido improcedente del catalán. No es que ellos tengan, entiendo, vocación de reabrir viejas heridas, pero es que a cualquier periodista que se pone delante de Franz Tost o Helmut Marko no le queda otra que preguntarles por una decisión que casi nadie termina de entender muy bien. Así que ellos se ven obligados a volver a su vez sobre un tema que no les debe hacer mucha gracia, básicamente porque quedan un poco en evidencia ante lo peregrino de sus argumentaciones. Sólo les vale decir que Alguersuari (y por extensión su antiguo compañero Buemi) no tiene el talento suficiente para ocupar algún día el volante más codiciado del momento, el de esos Red Bull voladores que parecen garantizar el triunfo.
Es decir, se mueven en el terreno de la subjetividad, la suposición y la hipótesis, que difícilmente se pueden rebatir con datos o evidencias ya que cada uno podemos defender las que mejor nos parezca o convenga. Porque si se ciñeran a las estadísticas, a los resultados que siempre avalan a un deportista, a su trayectoria, lo cierto es que la expulsión del español de su proyecto no hay por donde cogerla. Decir que un chaval con 21 años pero con 46 grandes premios a sus espaldas no tiene futuro es una aberración mayúscula. No me atrevería a decir yo hasta dónde puede llegar Jaime... pero tampoco tendría la osadía de cerrarle las opciones de demostrarlo. Quizá por eso ahora el temor de Red Bull es que, algún día, Jaime les deje en evidencia y demuestre que ese sistema suyo es muy cruel pero puede que no tan infalible como ellos aseguran. Veremos dónde deja el paso del tiempo a cada uno...




