Hasta aquí hemos llegado
Noticias relacionadas
Empezar un partido con dos goles de ventaja no suele ser habitual, como tampoco dar una imagen tan lamentable como la que el Sporting dio ayer en Anoeta, con aspecto de ser una entelequia que va camino de hundirse. Los regalos iniciales son síntoma de falta de concentración y de agresividad. Se está pagando lo que se vienen anunciando toda la temporada, para la que se confección de una plantilla descompensada y se hizo una planificación horrible.
La línea no es nueva. La historia se repite en las últimas jornadas, con una trayectoria que invita a la meditación. Que este club no tiene director deportivo es un hecho palpable. Los caprichos en los fichajes y su rendimiento así lo demuestran. En el banquillo da la sensación de que no hay entrenador. O el que figura está perdido, pero todo sucede con el permiso de Vega-Arango, un presidente amante de la paz social, aunque ya está rota por la dinámica del ridículo de los artistas. Enmendar esta trayectoria dependerá del Consejo. Mantener una línea blanda, confiando en los mensajes de humo del mister sólo lleva al equipo a Segunda. La Mareona no se lo merece.




