Yo digo Moisés Llorens

El hígado de Abidal, Pinto y la humildad

Moisés Llorens
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Lleva dos goles Abidal desde que fichó por el Barcelona en 2007. Uno y dos. Ya está. Y el par lo consiguió en la Copa. La pasada temporada en San Mamés. Y ayer, repitió. Lo hizo como si de un falso extremo se tratara. Llegando desde la quinta línea y reventando la bola con el exterior, aprovechando una de las pocas acciones destacadas de Messi. Abidal. Ese hombre que el pasado mes de marzo fue operado de un tumor en el hígado y que en mayo jugó y alzó la final de la Champions League en Londres.

Pero no sólo destacó el defensa por eso. No. Por mucho más. Su partido fue memorable, muchas veces cerrando la defensa y cortando los ataques del Madrid en la primera parte. En la segunda fue tan sobrado que ya saben qué pasó. Y Pinto seguramente se lo agradecerá. El meta encajó en el único tiro serio del Madrid (la otra, con remate de Benzema, fue al palo). Pero el portero culé supo que el edredón que tenía encima era tan sólido que poco peligro iban a crearle. Lo que se presumía una noche fría, acabó siendo como una pachanga en la que sus amigotes no perdían nunca la pelota. Y claro. Al no estar él en el banco, poco lío hubo en la zona técnica. Los culés no entraron al trapo. Celebración y silencio. Bueno, humildad. Lo de siempre.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados