Por un baloncesto más sensato
Noticias relacionadas
Esta semana nuestros equipos de baloncesto descansan. No es frecuente, pero la Euroliga y la Eurocopa hacen un descanso entre la primera y la segunda fase, y la ACB tampoco ha programado encuentros entre semana. Sólo un equipo se mantiene activo, el Fuenlabrada. Ayer jugó partido de la Eurochallenge, que es la tercera en rango de las competiciones europeas. Esta actividad contrasta con la de la NBA. Ayer mismo publicábamos el trasiego que se trae Ricky: Minnesotta-Washington-Toronto-Minnesotta. Son 3.500 kilómetros para jugar tres partidos en tres días. Y luego aquí los equipos se quejan de un calendario sobrecargado y justifican hasta las rotaciones porque hay que evitar que los jugadores se cansen.
De lo que no se quejan, en cambio, es del trajín de las competiciones continentales, que se disputan sin distribuciones geográficas. El Fuenlabrada, por ejemplo, anda metido en un torneo menor, que no da para recorrer Europa de punta a punta, pero sin embargo tiene desplazamientos más largos que la NBA. En la primera fase hizo 12.400 kilómetros (a Alemania, Eslovaquia y Suecia), y ahora le esperan 15.800 (a Turquía, Chequia y Rusia). Si llegara a la Final Four, acabaría completando una vuelta a la Tierra (40.076). El caso del Gran Canaria es peor aún: 28.000 kilómetros (a Turquía, Rusia y dos veces a Alemania), para quedar eliminado. El día que los clubes presenten los gastos y los ingresos de estas competiciones, se arma. Y si no, que los enseñen.




