Borges, fútbol y los hombres inteligentes

Quien mejor definió a Menotti fue su admirado Jorge Luis Borges, quien cuando iba a ser entrevistado por el Flaco en Clarín, le advirtió: "Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo". Menotti me lo contó frente a la fotografía que preside el salón de su oficina, en una céntrica calle porteña. No había ordenador, sí vídeo, cintas de VHS y decenas de libros. Al Flaco es difícil localizarlo. Recuerdo haberle llamado 40 veces. Una vez contactado, me emplazó a un segundo llamado en día y hora convenida, me cogió el teléfono a la octava llamada, se cortó y tuve que insistir ¡siete veces!

Me acompañaba Carlos Bairo, editor gráfico de Olé e hijo de un mítico fotógrafo argentino. Al entrar, Menotti se fundió en un abrazo con él. "Carlitos, ¿cómo anda el viejo?". Me miró, "vos sos el gallego, ¿no?" y me tendió su mano con firmeza. Encendí la grabadora y habló durante 20 minutos sin mediar pregunta, desplegando su fascinante verbo para ensalzar con entusiasmo el 5-0 del Camp Nou, recelar de Mourinho y manifestar su indisimulada admiración por Guardiola, al que calificó, como supe minutos después, exactamente igual que Borges a él. "Un hombre inteligente".