Yo digo Guillem Balagué

Forzar el destino y no esperarlo...

Guillem Balagué
Actualizado a

Cuando Benzema jugaba en el Lyon se acercaba a menudo a la oficina de Bernard Lacombe, ex internacional francés y mano derecha del presidente del club. El delantero quería de Lacombe que predijera lo que iba a ocurrir en el próximo partido. Lo hacía casi semanalmente. Le decía: "Karim, vas a marcar contra el St Etienne en el minuto 85. Te llegará un centro por la izquierda, entrarás en el área y le darás con la derecha; se meterá por la escuadra". Benzema le oía entusiasmado y solía colocarse en esa posición para recibir el pase en ese mismo minuto. Puede que Lacombe tuviera un sexto sentido o puede que no, pero hoy Benzema cuenta que al menos 30 de los tantos que marcó fueron calcados a como los imaginó Lacombe.

Noticias relacionadas

Y se marchó al Madrid donde no había nadie que le dibujara en su imaginación el diseño de su nuevo tanto. Sí, se sentía protegido, especialmente por el presidente, pero no como en el Lyon. Algo fallaba. Lo que Benzema no supo ver es que para llegar más arriba de donde estaba (mejor futbolista del Lyon y de Francia) tenía que trabajar mucho más de lo que lo había hecho en su última temporada en la Ligue 1. Mourinho se lo repetía, pero no conseguía que reaccionara.

Lacombe se desplazó a Madrid para cenar con él en la primavera de su primer año en el club: "Eras, con nosotros, la gran estrella del equipo. Ya no hay nadie que te anuncie lo que vas a hacer ni que te envíe ese balón que deseas: ahora debes buscarlo, ganártelo. Vas a tener que forzar el destino en lugar de esperarlo". Benzema cambió. Poco después tuvo un cara a cara con Mou que le hizo abrir los ojos definitivamente. Y el resto de la historia ya la conocen.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados