La polémica de la quinta tarjeta...
Noticias relacionadas
Otra vez a vueltas con las tarjetas que acarrean suspensión. El otro día fue Xabi Alonso, luego Barkero y ahora Piqué. Y el artículo 112 dice que no se provoquen. El caso es que para el árbitro es difícil saber si es provocada o no. Si lo intuye tampoco puede ponerlo en el acta. Tiene que estar seguro. Para que el colegiado haga constar que es provocada tendría que darse, por ejemplo, que el jugador le protestase y pidiera él mismo ser amonestado para no tener que cometer más infracciones. También, si oyese desde el banquillo: "Pierde tiempo para que te saque la tarjeta". Entonces sí podría reflejarlo.
Yo arbitré aquel famoso partido, el de "que se besen, que se besen", un Hércules-Burgos. El que perdía, descendía. Y con el empate se salvaban los dos. Empataron. Estaba casi seguro de que había un acuerdo por cómo se jugó. Pero no tenía pruebas tangibles y por lo tanto mi labor era arbitrar, y luego, si Competición abría expediente, que lo abriera. En ese caso yo habría declarado. Pero esto no ocurrió. Estas pequeñas trampas se han hecho siempre. Y nunca se ha sancionado por un artículo 112. Excepto en la UEFA, cuando se hizo una chapuza con el Madrid.



