Atlético: el partido de la estima

El mundo al revés. El que más respeto mostró ayer por el Atlético en Valdebebas fue Mourinho. Se lo pusieron muy fácil para que hiciera de menos y ridiculizara a un club con 108 años de historia. Pero no lo hizo y enseñó el camino a mucha gente rojiblanca, incluidos jugadores de la actual plantilla colchonera. Mientras el técnico madridista elogiaba a un rival en horas bajas, Diego, quien debe guiar al equipo en el Bernabéu, había dicho horas antes que ganar sería una sorpresa. Con el balón tendrá tacto, pero fuera del campo... El derbi empieza loco y esa locura quizá nos favorezca. La afición atlética no le va a pedir a los suyos nada más que una cosa: que se dejen el alma en el partido y que corran más que el contrario. El Real Madrid ganó en Valencia, pero acabó el encuentro colgado del larguero, exigido al máximo. Tan sencillo como eso. Luego, si Cristiano y Benzema siguen con su racha, se les felicita y se piensa en el próximo partido. Pero que no ganen porque se le den facilidades o porque se salga al partido con la idea de que todo está perdido. Nadie vence antes de salir. Hay 700 peñas, habrá atléticos en Egipto, Nueva York o Brasil, hay dos millones de personas que hoy se juegan algo: sentirse respetados. Y en este caso la estima la encontramos en el rival.



