Con los cinco sentidos en el campo
Si Emery y sus jugadores echan la vista atrás, a la rotunda derrota de la temporada pasada, concluirán que en estos partidos los desajustes, por mínimos que sean, se pagan caros. El Madrid tiene muchas cosas que le hacen temible, pero la virtud global es el cuerpo de equipo. Se trata de la capacidad para defender como un bloque, construir como un solo hombre y atacar como un vendaval. Si te distraes, estás muerto. El Valencia se descuidó en aquel 3-6, dando metros, perdiendo balones absurdos, bajando la guardia... Y ocurrió la catástrofe.
Noticias relacionadas
Emery lo ha asemejado con buen criterio a los 45 minutos del 0-4 del Madrid en Málaga, porque fue otro ejemplo de lo que sucede cuando pierdes la tensión ante futbolistas que no perdonan. El Valencia necesita estar muy pendiente de los detalles para no ser arrollado, para evitar que Xabi Alonso invente pases, Özil llegue limpio arriba, Cristiano rompa e Higuaín y Benzema sorprendan. Todo es controlable, efectivamente, pero hay que hacerlo durante 90 minutos. El cuerpo del equipo blanco te fulmina si miras al tendido.
Por estas razones y algunas más, estamos ante una previsible batalla en el centro del campo, con papel estelar para líderes como Albelda y Xabi Alonso. No son los que harán goles (o sí), no pondrán en pie a la grada, no tendrán los focos apuntándoles, pero de su lectura del juego, de su capacidad de mando y motivación colectiva dependerá la dinámica de Valencia y Real Madrid. Emery sabe que sus hombres han de estar con los cinco sentidos en el campo, los ojos bien abiertos y muy disciplinados. Es la única forma de evitar que los de Mourinho se den un festín goleador como es su costumbre.



