De Cesc, a Silva y Villa
Noticias relacionadas
En una primera parte de mal recuerdo para España, Cesc Fàbregas fue de los pocos que mantuvo el tipo en el Nacional de San José. Situado en una posición muy parecida a la que ocupa en el Barcelona, suyos fueron los remates más peligrosos por no decir los únicos de la Selección. Cesc se asoció con los centrocampistas para llegar mucho al remate, no le siguieron demasiado sus compañeros y acabó sufriendo las consecuencias del atasco que dominó el ataque español.
Dice Villar que el campeón del mundo es patrimonio del fútbol, por eso tiene que jugar allí donde le reclamen. Hasta ahí correcto, lo que no esperábamos es que España bajara tanto el pistón en los partidos amistosos como para sufrir en tanto sitio. Cesc, que igualaba a Luis Enrique y Nadal anoche, intentó salvar los papeles. No hubo suerte. Menos mal que España tiró de orgullo en la segunda parte y con Silva, en vena, y Villa, que ya lleva 51 goles, se logró el empate a dos.




