El equipo también es culpable
Manzano comienza su cuenta atrás. Levante y, en especial, el Real Madrid van a decidir su futuro. Pero sería injusto que en esta crisis rojiblanca se dejara aparcada la actitud de los jugadores. La plantilla tiene que hacer examen de conciencia y ser mucho más autocrítica. La vergüenza de Getafe no es culpa de una pizarra. Hubo profesionales que se borraron de la cita y permitieron que el rival reaccionara. El Consejo debería sentar a las dos partes y reconducir la situación. El Atlético no puede volver a caer en el error de cambiar al entrenador y entender que todo se ha arreglado. Es necesaria mano dura en el vestuario. El año pasado fue Forlán, ahora Reyes y lo que está claro es que no existe principio de autoridad. Una pena que no haya un líder que ponga los puntos sobre las íes a sus compañeros. En quince días se va a jugar el futuro de la entidad. Lo triste es que hay más calidad que en los últimos diez años y al final todo el esfuerzo, el segundo equipo en Europa que más dinero se ha gastado en fichajes, puede quedar diluido en otra temporada mediocre.




