No saben vivir sin Mourinho...

No saben vivir sin Mourinho...

Definitivamente, los culés no pueden ni saben vivir sin Mourinho. Le desprecian y le desean a la vez. Son incapaces de mantener tres conversaciones seguidas de fútbol sin nombrarle, sin referirse a él. Le necesitan. Ahora que lleva dos meses con un comportamiento modélico, alguno que no ha empatado con nadie se lanza al ruedo para intentar poner en duda un currículo que, le pese a quien le pese, es el más laureado y rico en títulos de todo el planeta.

Jordi Vinyals fue un canterano del Barça de los años 80 que pasó con pena y poca gloria. Jugó sólo 14 partidos en el primer equipo... Eso parece que le da potestad para exhibir una inquina corrosiva hacia Mourinho, que ha retratado al técnico del L'Hospitalet. Asegura "no haber visto nada" en los partidos que ha seguido del Madrid. Este hombre tiene un serio problema de gusto futbolístico. Eladio Paramés, la conciencia autorizada de Mou, le respondió con ironía: "Jordi Vinyals, el Einstein del puntapié de la pelota. ¡Uauuuuuu!".

Mourinho se equivocó con lo del dedo en el ojo y ya ha purgado su error con un cambio radical de actitud. Pero eso descoloca a gente como Vinyals. Le provocan para que entre al trapo y poder tener un minuto de gloria en la cordillera mediática. Álvaro Esteban, que fue pupilo de Vinyals en el Castelldefels, le ha retratado: "Vinyals era muy culé y odiaba al Madrid. A Olalla y a mí, por ser del Madrid, nos dejaba de lado...". Lo que pasa es que los culés no le perdonan a Mou lo de la 'noche de los aspersores'. Me da que Vinyals debía tener sacado el billete del puente aéreo para la final del Bernabéu. Te corrijo, Jordi. Mou sí que ha aportado algo al fútbol: hacer felices aquella noche a millones de madridistas...